Ventajas en medios de pagos con Código QR

Son muchas las soluciones financieras no bancarias que existen actualmente en el mercado. La llegada de las fintech a la industria ha revolucionado todo, ya que gracias al uso de la tecnología han podido satisfacer necesidades que no habían estado cubiertas previamente. Sin embargo, el camino aún es largo; se requiere llegar al punto en el que el usuario final pueda verse beneficiado al usar cualquier método de pago; que sean fáciles y accesibles, que se masifiquen, que se cierre la brecha digital para poder hacer uso de estas soluciones.

El 2020 vino a dar un empujón a su aceleración, ya que la COVID-19 ha hecho trabajar bajo presión a la industria para digitalizarse, ofrecer las mejores soluciones, los mejores servicios y, al mismo tiempo, satisfacer las necesidades de sus usuarios en medio de la crisis. Aquí surge una pregunta: ¿Cuál será la solución de medios de pago más rentable y redituable después de la pandemia, teniendo en cuenta que el uso de dinero en efectivo es cada vez más inseguro? Pareciera ser que el Código QR pinta como la mejor solución contactless en el actual panorama.

Los Códigos QR no son nueva tecnología, antes de la COVID-19 ya eran utilizados en la industria del cine o la de transportes, pero ¿cómo este Código ha evolucionado hasta llegar a realizar transacciones financieras? El QR es una solución de pagos innovadora que convierte al celular en una wallet tanto para compradores como para vendedores.

Ante la posibilidad de contagio por Coronavirus, el distanciamiento social se ha vuelto la regla que domina el comportamiento social de las personas. La simple utilización de un dispositivo móvil ha permitido mantener medidas de control y distanciamiento en las industrias donde haya un contacto físico con el usuario final. 

Subidos a la misma tendencia se encuentra la industria financiera, quien tiene que sumarse a ofrecer un servicio que garantice la seguridad frente ataque cibernéticos y las posibilidades de contagio. Para tener claridad de cómo impacta es necesario considerar que en México 69.6 millones de personas ya cuentan con un dispositivo inteligente, lo que representa poco más del 50% de la población del país, según la Encuesta sobre Disponibilidad de Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los Hogares 2019 del INEGI; de esta población, el 93% se conecta a Internet a través de su celular.

Además, en el mundo hay unos 2,659.4 millones de usuarios de smartphones, según datos de Statista. Abriendo la posibilidad de cualquier servicio financiero para casi 2,500 millones de personas a nivel mundial de acuerdo con el Banco Mundial. Bajo este escenario, el código QR se inserta como la pieza que hacía falta para detonar miles de transacciones. Esto significa que, si la industria financiera adopta una de las mejores y rápidas soluciones tecnológicas en sistemas de pago, podría lograrse la masificación. Después de la llegada del COVID-19, ya no hay vuelta atrás a las viejas prácticas de intercambio comercial. A medida que la economía se reabre, las empresas están adoptando rápidamente tecnologías de pago sin contacto para ayudar a mantener seguros tanto a los consumidores como al personal.

Es innegable que esta es la mejor oportunidad para la industria financiera, para que nazcan nuevas soluciones o mejoren las existentes. Anteriormente los métodos de pago sin efectivo como tarjetas de crédito, débito o dinero prepago y wallets no se habían difundido como ahora. La razón se debe a que no existía un factor de peso para impulsarlo como el que trae consigo la COVID-19: la sanidad y la propagación de un virus.

Lo que sucedía antes era que los métodos de pago digitales existentes presentaban más razones en contra que impedían generar una penetración en el mercado de los comerciantes y de los compradores. Muchas de las razones estaban relacionadas con tarifas transaccionarias, costos de mantenimiento de los dispositivos, inquietudes por la seguridad, robo de identidad; otro tipo de problemas se relacionan con que, si no se cuenta con el medio de pago adecuado en donde se realiza la transacción, simplemente el usuario se ve limitado en su compra, ya sea porque el establecimiento en donde paga no cuenta con POS, porque se requiere de un consumo mínimo para pagar cashless, porque ninguna de las partes está bancarizada o porque una wallet estáhecha para pagar a un exclusivo marketplace; en fin, cualquier razón que no permita generar una transacción.

El comportamiento de pago de los consumidores está cambiando como resultado del brote de coronavirus. Casi el 50% de los compradores globales usan pagos digitales más que antes de la pandemia. Las wallets y las tarjetas sin contacto son los principales métodos de pago que se benefician de este cambio, ya que los consumidores usan menos efectivo y realizan más compras en línea.  “Según una encuesta reciente de Mastercard, el 79% de los consumidores en todo el mundo están utilizando alguna forma de pago sin contacto a la luz de la pandemia. Las transacciones sin contacto aumentaron un 40% en el primer trimestre en todo el mundo.”

Las necesidades de los usuarios pueden ser satisfechas, gracias a las soluciones creadas por el ecosistema financiero digital. Sin embargo, las áreas de oportunidad son muchas, ya que tener un medio de pago digital no garantiza que se cierre una transacción.

Una solución a este problema es la implementación de un código QR que genere una interoperabilidad entre todos los actores de la industria financiera, para que, el usuario final pueda generar un pago sin preocuparse del medio per se. Además elimina cualquier tipo de contra cargo (gastos no reconocidos).  Cualquiera que desarrolle una solución financiera puede agregar un código QR y olvidarse de las restricciones que genere por si misma, beneficiando tanto a sus usuarios finales que paguen con tarjeta bancaria, CODI o wallet y a comerciantes que requieran del uso de una Terminal Punto de Venta o un agregador de pagos. Todos requerirán operar en una sola carretera de pagos al realizar su afiliación.

Los códigos QR parecen ser una forma prometedora de digitalizar los pagos en los comerciantes de bajos ingresos y lograr que los clientes se vuelvan digitales.

Los códigos QR facilitan el aumento del tamaño de las redes de aceptación. Las transacciones que utilizan códigos QR son más baratas y sencillas tanto para los adquirentes como para los comerciantes. Existen beneficios al tener costos operativos más bajos porque no se necesita implementar una terminal de punto de venta (POS) para cada comerciante. Los minoristas ahorran el costo de POS porque pueden usar el teléfono inteligente que ya poseen como terminal de aceptación de pago con código QR y para aquellos que no tengan un celular, una copia impresa del identificador del código QR es suficiente.

Los códigos QR ofrecen una experiencia de usuario al menos tan buena como el efectivo e inclusive mejor. Los usuarios no necesitan educación financiera para usar códigos QR para pagos; simplemente inician una aplicación y escanean un código QR.

Estos factores hacen que los códigos QR puedan cambiar las reglas del juego en los pagos de proximidad minoristas, y esto puede tener impacto real para la adopción a gran escala de servicios financieros digitales entre las poblaciones económicamente desatendidas.

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2 comentarios en “Ventajas en medios de pagos con Código QR”

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